PalacioSirvente de Mieres
P
El Palacio de los Sirvente de Mieres y Cárdenas es un ejemplo de la arquitectura domestica palaciega de Andújar, teniendo como elementos significativos la portada del S. XVIII y el patio interior porticado del S. XVI que organizaba las estancias del edificio. El Palacio tiene hoy como elemento identificativo emblemático la portada muy bien conservada de sillares de piedra, bajo un esquema muy geométrico: sobre dos pequeños pedestales se elevan las dos jambas que enmarcan el vano interior, jambas cuyos sillares están muy marcados con disposición de soga y tizón, dejando en el centro como nota decorativa la cruz de San Andrés; unos capiteles muy sencillos, como simples molduras, sostienen el entablamento formado por arquitrabe o dintel, remarcados sus sillares con aristas oblicuas, con un relieve decorativo en el centro; sobre este friso liso se apoya la cornisa que sirve de base al frontón abierto que se integra en el cuerpo superior protagonizado por el balcón, repitiendo su disposición y ornato como en el cuerpo inferior. Corona el conjunto el escudo nobiliar (Armas: en campo de gules un ciervo pasante con fondo en plata); cuatro estructuras a modo de pináculos se elevan sobre los lados de los frontones marcando aún más la verticalidad del conjunto. La portada tiene un importante valor histórico-artístico, pues de las muchas que se conservaban en Andújar de la época hasta hace pocos años, solamente quedan hoy la de nuestro Palacio, la de los Coello de Portugal (calle Maestra), actual escuela de adultos, y la de la casa Espejo (calle Eduardo Criado). El patio del edificio es otro elemento identificativo, formado por columnas de orden toscano con arcos de ladrillo de medio punto algo rebajados. El edificio nos ha llegado hoy muy diferente respecto a su aspecto original. Tras perder la nobleza importancia social, la casa entró en un progresivo abandono a lo largo del siglo XIX, sufriendo algunas reformas que cambiaron su fisonomía. Las más importantes fueron la perdida de su torreón mirador, la división del edificio en dos por sus herederos, patio porticado incluido, y la apertura de la nueva calle Ortega y Gasset para dar acceso al Colegio Francisco Estepa. Durante buena parte del S. XX fue una típica casa de vecinos andaluza. Cuando decidimos coronar la portada principal del Palacio con una escultura en bronce pensamos en un “Hercules” como símbolo de la inmortalidad del edificio que ha resistido el paso del tiempo y del valor y fortaleza de sus propietarios que han vencido a los cantos de sirena inmobiliarios y se han revelado contra la desidia generalizada que durante décadas ha facilitado la pérdida de nuestro cuantioso patrimonio arquitectónico. Obra realizada por el escultor iliturgitano Manuel López Pérez.
HISTORIA DEL PALACIO ALOJAMIENTOS RUTAS TURÍSTICAS RESERVAS
616 935 401
LOCALIZACIÓN ARQUITECTURA MORADORES
                                                             Palacio Sirvente de Mieres
P
HISTORIA DEL PALACIO ALOJAMIENTOS RUTAS TURÍSTICAS RESERVAS HISTORIA DEL PALACIO ARQUITECTURA MORADORES LOCALIZACIÓN ARQUITECTURA
El Palacio de los Sirvente de Mieres y Cárdenas es un ejemplo de la arquitectura domestica palaciega de Andújar, teniendo como elementos significativos la portada del S. XVIII y el patio interior porticado del S. XVI que organizaba las estancias del edificio. El Palacio tiene hoy como elemento identificativo emblemático la portada muy bien conservada de sillares de piedra, bajo un esquema muy geométrico: sobre dos pequeños pedestales se elevan las dos jambas que enmarcan el vano interior, jambas cuyos sillares están muy marcados con disposición de soga y tizón, dejando en el centro como nota decorativa la cruz de San Andrés; unos capiteles muy sencillos, como simples molduras, sostienen el entablamento formado por arquitrabe o dintel, remarcados sus sillares con aristas oblicuas, con un relieve decorativo en el centro; sobre este friso liso se apoya la cornisa que sirve de base al frontón abierto que se integra en el cuerpo superior protagonizado por el balcón, repitiendo su disposición y ornato como en el cuerpo inferior. Corona el conjunto el escudo nobiliar (Armas: en campo de gules un ciervo pasante con fondo en plata); cuatro estructuras a modo de pináculos se elevan sobre los lados de los frontones marcando aún más la verticalidad del conjunto. La portada tiene un importante valor histórico-artístico, pues de las muchas que se conservaban en Andújar de la época hasta hace pocos años, solamente quedan hoy la de nuestro Palacio, la de los Coello de Portugal (calle Maestra), actual escuela de adultos, y la de la casa Espejo (calle Eduardo Criado). El patio del edificio es otro elemento identificativo, formado por columnas de orden toscano con arcos de ladrillo de medio punto algo rebajados. El edificio nos ha llegado hoy muy diferente respecto a su aspecto original. Tras perder la nobleza importancia social, la casa entró en un progresivo abandono a lo largo del siglo XIX, sufriendo algunas reformas que cambiaron su fisonomía. Las más importantes fueron la perdida de su torreón mirador, la división del edificio en dos por sus herederos, patio porticado incluido, y la apertura de la nueva calle Ortega y Gasset para dar acceso al Colegio Francisco Estepa. Durante buena parte del S. XX fue una típica casa de vecinos andaluza. Cuando decidimos coronar la portada principal del Palacio con una escultura en bronce pensamos en un “Hercules” como símbolo de la inmortalidad del edificio que ha resistido el paso del tiempo y del valor y fortaleza de sus propietarios que han vencido a los cantos de sirena inmobiliarios y se han revelado contra la desidia generalizada que durante décadas ha facilitado la pérdida de nuestro cuantioso patrimonio arquitectónico. Obra realizada por el escultor iliturgitano Manuel López Pérez.
616 935 401